Para preparar tu sitio web de manera que un agente de IA pueda navegarlo con fluidez, los puntos clave son:
- Datos de producto completos y estructurados.
- Precios y disponibilidad actualizados,
- Que la información esencial esté en texto y no escondida en una imagen o en un banner.
- Y un proceso de compra o de contacto sin pasos innecesarios.
Los datos estructurados dejan de ser un detalle técnico y pasan a ser la forma en que el agente entiende qué vendés y en qué condiciones.
Un buen ejercicio es recorrer tu propio sitio imaginando que no podés ver nada: solo leer el texto. Si así no se entiende qué ofrecés, cuánto sale y cómo se compra, un agente tampoco lo va a entender. Todo lo que es una molestia para una persona (un formulario confuso, un checkout con trabas, etc.), a un agente de IA directamente lo frena.
